miércoles, 15 de abril de 2009

EL CASTILLO DE ZAFRA. "Un lugar increible".



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Los que me conocéis sabéis de mi gran afición por las salidas al campo, y tal vez ese gusto lo he obtenido por la suerte que tuve de nacer y vivir en una comarca privilegiada como es el Señorío de Molina, o por vínculos maternos pasar largas temporadas en el Rincón de Ademuz, la cuestión es que siempre que el trabajo y los estudios me lo permiten hago escapadas a estas zonas; pues bien, hoy me gustaría hablaros de uno de los lugares más emblemáticos y bellos del Señorío; me estoy refiriendo al Castillo de Zafra en plena Sierra de Caldereros entre los términos municipales de Hombrados y Campillo de Dueñas.
El castillo de Zafra, se alza esbelto y erguido en unas enormes rocas, en la loma sur de la Sierra de Caldereros, también conocida como el tejado de España, puesto que las aguas de la parte sur, vierten al Atlántico ( a través de los ríos Gallo y Tajo), y las aguas de la parte septentrional desembocan en el Mediterráneo ( a través del río Piedra).
Toda esta sierra, que va en paralelo a la Nacional 211, y que tiene sus últimas estribaciones en la montaña que sostiene el Castillo-alcázar de Molina de Aragón, es muy rica en flora y fauna, así como en paisajes.
Situado en una atalaya rocosa de la paramera molinesa, desde sus torreones se vislumbran decenas de kilómetros a la redonda, lo que le proporcionaba, una idónea ubicación estratégica. Y al estar erguido sobre enormes rocas, lo hacen inexpugnable y casi inaccesible.
Mucha historia gira en torno a mismo, siendo en un principio de las tierras aragonesas, como bastión para luchar contra los moros conquenses, con el nacimiento del Señorío de Molina, éste pasó a los dominios del mismo, siendo un suceso fundamental, para la continuidad de la familia de los Lara como señores del Señorío. Y es que en 1222 el Rey Fernando III decidió castigar a los Lara, arrebatándoles Zafra; para impedirlo los primeros se atrincheraron dentro del mismo, con su pequeña corte, servicio y reducido ejército; los de Castilla rodearon Zafra, estando los de Molina encerrados en su interior. El asedio hizo mella en los de Molina, acabando tal conflicto con la denominada Concordia de Zafra, por la cual se determinaba que el primogénito de los Lara, quedaba desheredado del Señorío, siendo beneficiaria su hermana doña Mafalda, que se casaría con el hermano del Rey, conllevando de esta manera una intervención directa de la Corana de Castilla en los asuntos del rebelde Señorío de Molina.
Pese a la robustez de sus paredes, las inclemencias meteorológicas y el devenir de los tiempos, ha conllevado a que sus murallas se hayan ido desmoronando, sus torres desmochado y sus basamentos debilitando. Hace unos años Antonio Sanz Polo, cual Quijote soñador, tras comprarlo en una subasta al Estado, ha invertido cantidades ingentes de dinero, devolviéndole en gran medida al edificio el esplendor de otros tiempos. Hace unos meses falleció don Antonio, y unos años antes lo había hecho su mujer, pero pudieron dejar este mundo con el orgullo de haber devuelto el fantástico rostro al Castillo de Zafra.
Las vistas desde el Castillo de Zafra, rodeado de esa atmósfera siempre limpia y transparente, nos muestra un horizonte inmenso y silencioso evocador de de antiguas historias de caballeros y princesas, así como de epopeyas distintas.


2 comentarios:

Gabriel Ibáñez dijo...

Enhorabuena por tu blog. Un saludo

Gabriel Ibáñez

Óscar Pardo de la Salud. dijo...

Gracias Gabriel, es un honor y un placer que dediques de tu tiempo para echar un vistazo a mi blog, je.

Un saludo cordial

óscar