Imaginaros, la situación que os voy a describir… estamos en números rojos, digamos que somos el segundo domicilio más endeudado de España, por detrás de otro domicilio de Madrid.
Digamos que en nuestra familia muchas personas están en paro, pasando dificultades, pero que desde el hogar tampoco les damos prestación o ayuda alguna, porque tenemos otras prioridades.
Nos falta en nuestra casa cantidad de muebles, enseres e instalaciones que nos harían la vida más fácil, y así un largo etcétera.
Pero pese a todo lo anterior decidimos hacer en nuestro hogar una gran obra, para aparentar que somos ricos y dar envidia a los convecinos… y en definitiva seguir engañando sobre nuestra situación real al resto de la sociedad… y así pues construimos esta gran obra, que no le encontramos utilidad, no sabemos para qué sirve ni como utilizarla, y que además nos ha costado mucho mucho más de lo que nos habían presupuestado, y que su mantenimiento es muy costoso.
¿Qué pensaríais de esta situación? Tal vez que los responsables del domicilio son bastante irresponsables, que están hipotecando el futuro de su hogar, que están descuidando sus funciones de proteger a los miembros del mismo, y que además son unos nefastos gestores.
Pues bien, este domicilio es
Después de gastarse cantidades ingentes de dinero, nuestra Alcaldesa Rita Barberá, está preocupada por haber que utilidad encuentra para esta gran obra, “tan necesaria para mejorar la calidad de vida de los valencianos”; da igual que no haya ayuda domiciliaria, que los servicios sociales sean brillantes pero por su ausencia, etc… todo eso es irrelevante, en nuestra casa, ya tenemos el Ágora.
Me parecen estupendas estas grandes obras, pero siempre y cuando todo lo principal está hecho; pero en situaciones de grave crisis económica y la situación financiera que se encuentra Ayuntamiento y Generalitat Valenciana, me parece una gran irresponsabilidad.
Espero que una vez que el gasto ingente y la hipoteca hacia el futuro ya están hechas al menos se le busque una buena utilidad al inmueble.