lunes, 30 de septiembre de 2013

ANTE EL CALENTAMIENTO GLOBAL; Educación y concienciación ambiental.



 
Desde siempre he oído que en materia medioambiental, se puede considerar a nuestro país, es decir a España, como un pequeño continente, ya que en su extensión posee una gran diversidad de ecosistemas.

 

Desde norte a sur, y de este a oeste, nuestro país alberga, desiertos, bosques, picos, valles, marjales, eriales, playas, etc… que lo convierten en muestra representativa de la fauna y la flora a nivel mundial.
Parajes tan singulares como las Bárdenas Reales, Doñana, los Pirineos, los Monegros o el Alto Tajo por enumerar algunos, son ejemplo representativo de esa biodiversidad que os comento.
Pero toda esta riqueza puede estar en grave peligro, como no y una vez más por la mano del hombre, ya lo decían los clásicos con aquello de que “el hombre es un lobo para hombre”, que al destrozar el medio y entorno donde vive, a la postre lo está haciendo con la propia especie.
El informe de la ONU sobre cambio climático advierte de las trágicas consecuencias que puede tener para nuestro país el hecho de que no reduzcamos entre otras cosas las emisiones de CO2 a la atmósfera. Con una importante elevación de la temperaturas, amplios períodos de sequías, lluvias torrenciales, etc…; con todas las consecuencias que así mismo eso conlleva para los ecosistemas faunísticos  y de flora…, y por ende finalmente a las personas.

La labor de educación e información por parte de las administraciones públicas es vital, para la implantación de una concienciación, que parece tardar en su implantación pero que a su vez se hace imperativamente necesaria.

Aquí cabe lo de que toda piedra hace pared, porque pequeños gestos o cambios de hábito en la vida cotidiana pueden suponer grandes avances en la protección medio ambiental; por ejemplo coger todos los días un vehículo para recorrer unos dos kilómetros, pueden suponer en un año dos toneladas de CO2 a la atmósfera, fijaros las importantes consecuencias que conlleva hacer ese recorrido de forma alternativa, como caminando, en bicicleta o utilizando medios de transporte públicos…

 
La cuestión es que el tiempo apremia, y haciendo  eso que llaman de la necesidad virtud, os adjunto algunas fotos hechas hace unos días por la Comarca de Molina de Aragón – Alto Tajo (Guadalajara), para que veamos las maravillas que nos podemos perder, y sobre todo no legar a nuestros descendientes si desde ya, no comenzamos todos a cambiar nuestros hábitos en materia de uso de los recursos que la madre naturaleza nos brinda.









3 comentarios:

Neus dijo...

La educación y la concienciación ambiental son fundamentales, pero es más importante la presión social que podemos ejercer los ciudadanos para que los gobernantes tengan que cambiar las políticas que han provocado esta situación y que se tomen medidas urgentes para paliar sus efectos. Nosotros podemos cambiar nuestros hábitos diarios pero sin la ayuda de las administraciones que son las que deben poner los mecanismos para hacerlo posible, será difícil parar las consecuencias del cambio climático que no sólo serán ambientales, serán también sociales y económicas (y no precisamente para bien). En cualquier caso, la idea debe ser esa, para un problema global hay que actuar de forma local y siempre hay que empezar por uno mismo. Besos!

Enrique Gil Bazán dijo...

Estupenda entrada Óscar. Me parecen excelentes las recomendaciones medioambientales que haces. Sobre todo en el aspecto de que somos nosotros los que debemos aportar nuestro grano de arena a la conservación de la naturaleza. Debemos exigir a las administraciones medidas urgentes, pero nuestro comportamiento es decisivo. ¿Sabremos estar a la altura de las circunstancias? ¿A qué estaremos dispuestos a prescindir en nuestras cómodas vidas aburguesadas y poco respetuosas con el medio ambiente? Por poner un ejemplo que uso mucho para remover conciencias y provocar, los países musulmanes, en su mayoría, no usan papel higiénico para sus necesidades humanas. ¿Cuántos bosques se salvarían si estuviera dispuesto el mundo occidental a hacer lo mismo? ¿O no somos capaces?

sem dijo...

Me ha encantado esta entrada. Saludos,