jueves, 11 de abril de 2013

NUESTRAS VIDAS SON LOS RÍOS QUE VAN A DAR A LA MAR. Hasta siempre José Luis Sampedro; el río Tajo (el río que nos lleva) seguirá hablándonos de tí.



Creo que José Luis Sampedro se enamoró del río Tajo sobre todo en su curso alto, por la bravura de sus aguas, y el tesón conseguidor de desmoronar y agujerear verdaderas murallas rocosas, ese era el carácter revolucionario de este joven de 96 años, que hace unos días nos dejó...; quiero contaros, con tristeza y admiración por este entrañable señor, como me aficioné a la lectura gracias a una de sus obras...; desde entonces hasta hoy, le admiro y quiero a partes iguales.
 Alto Tajo
Allá por el año 1988, y siendo todavía muy niño, recuerdo como en “mi pueblo” Molina de Aragón (Guadalajara), empezó a surgir todo un clamor aludiendo a que el pueblo se llenaría de famosos, que eso sería bueno para la comarca, etc…; toda aquella exhalación de habladurías, rumores, etc…, no eran otra cosa sino el prólogo de que en unos meses el director de cine Antonio del Real, iba a rodar una película en Molina y alrededores; una película que iba a contar con actores del primer orden como Alfredo Landa, Tony Peck, Eulalia Ramón, Santiago Ramos, Fernando Fernán Gómez, Antonio Gamero, Concha Cuetos, Ovidi Montllor, Mario Pardo y Juanjo Artero entre otros.
Y esta película se iba a titular “El río que nos lleva”.
 
 Cartel de la película
A las pocas semanas tanto Molina, como Peralejos de las Truchas, algunos parajes del río Tajo, y sobre todo el Barranco de la Hoz con el río Gallo de protagonista se convirtieron en un estudio gigante.
Mi hermano mayor, (Tonín para la familia, y Antonio para el resto), gran aficionado al piragüismo fue contratado para la colocación de troncos, y balsas a lo largo y ancho de un importante tramo del río Gallo, incluso creo recordar que le pagaban unas 5000 pesetas de la época por tronco colocado…
 
 Fiesta de los Gancheros
Fueron muchas las personas de la zona que participaron en aquel proyecto, incluso de extras.
En el colegio nos explicaron que esa película se basaba en una novela, que a su vez relataba las duras vidas de unos señores a los que se les denominaba gancheros…
Mis dudas y continuas preguntas, fueron las que hicieron a que mi otro hermano, en este caso el mediano (Javi) me regalase la novela en cuestión cuyo título, era el mismo que el de la película “El río que nos lleva”.

 
Recuerdo aquel momento con gran nostalgia, me sentí de repente adulto, pues era la primera vez que llegaba a mis manos un libro sin dibujos, un libro de tamaño medio, con mucha letra y que en su portada nada ponía sobre la edad recomendada.
Tardé poco en engancharme a la novela, pues el misterio que encerraba cada personaje en sí, los distintos avatares que les iban acaeciendo, y el paso por parajes y lugares cercanos a Molina, en los cuales había estado, o había oído hablar; conllevaron a que en apenas un par de semanas lo hubiera leído.
 Laguna de Taravilla
La novela en sí, supone todo un homenaje al duro trabajo de los gancheros;  un oficio que fue desapareciendo paulatinamente por la aparición del transporte de la madera por carretera a través de grandes camiones; pero que con anterioridad se hacía desde los cursos altos de los ríos, hasta las zonas industriales, a través y con el único motor de la corriente de sus aguas, y la habilidad y destreza de los gancheros, haciendo de los cauces un río andante, y convirtiendo a los gancheros en pastores de bosques flotantes.
En un viaje lleno de penurias, incomodidades y hostilidades que otorgaba a los mismos un carácter especial.
 
 
En este caso la novela comienza en las inmediaciones del pueblo de Zaorejas (Guadalajara), con un intenso ritmo narrativo; para siguiendo el accidentado cauce del río Tajo, pasar por lugares como Alpetea, Buenfuente, Huertahernando, Huertapelayo con su puente de la Tagüenza, Valtablado del Río y Ocentejo en su curso alto. De ahí ya se desliza por los suaves parajes alcarreños, acercándonos a Carrascosa, Trillo, Viana, Entrepeñas, Anguix y Zorita de los Canes; fluyendo ya hacia su desenlace por los sotos de Mazuecos, Fuentidueña y Buenamesón, hasta el Real Sitio de Aranjuez (Madrid)
 
 Mapa itinerario "El río que nos lleva"

La obra en sí, se publica y edita en el año 1961; en una entrevista escuché a José Luis Sampedro hablando de esta novela, que es una de las que más placer le dio escribir, ya que fue mucho y costoso el trabajo de aprendizaje y formación sobre el tema el que tuvo que realizar; que así mismo fueron decenas las veces que tuvo que acudir a las tierras de Molina, de las que decía que  llegó a “amar y admirar entrañablemente”.
Sampedro cuenta como se encontró con una tierra salvaje, cuya lejanía y aislamiento protegían esos parajes vírgenes e impolutos.
 
 
Describe a las gentes del Señorío de Molina como; “graves pero acogedoras, tradicionales pero abiertas, bien asentadas en su dignidad como un patrimonio supremo e irrenunciable.”
Así mismo en una entrevista en la Cadena Ser de Guadalajara, Sampedro decía lo impresionado que le habían dejado las gentes de Alto Tajo, así como la admiración que sentía por ellas.
   

Desde luego a mí no me cabe ninguna duda, que tanto su novela, como la película basada en la misma y en cuyo guión también participó, fueron y siguen siendo un emblema patrimonio de las tierras del Alto Tajo, una publicación que no debería faltar en ninguna biblioteca o colegio del Alto Tajo.
Y así amigos míos es como conocí a este gran hombre llamado José Luis Sampedro, ese humanista con el que siempre he coincidido en sus planteamientos y propuestas, un hombre sabio y bueno, que con su partida hace unos días, nos deja un poco más huérfanos ante un mundo cada vez más hostil.
JL Sampedro en el río Tajo
Y este pequeño relato sobre su novela, mi humilde homenaje a esta gran persona; y como nuestras vidas son los ríos que van a dar a la mar, yo estoy seguro que su Espíritu estará navegando por ese río que nos lleva...
Hasta siempre Maestro. ;)  

3 comentarios:

Marta Perruca dijo...

Me encanta la manera sencilla y cercana con la que escribes cada una de las entradas de este espacio. Cómo de un acontecimiento personal sabes desgranar una gran historia. La vida, al fin y al cabo, está formada de pequeñas historias que encuentran su grandeza en su propia sencillez. Y me quedo con esa frase de Sampedro que circula estos días por Facebook: "El tiempo no es oro, porque el oro no vale nada. El tiempo es vida", y yo añado que la vida son historias. Ojalá podamos contarlas todas.

Un abrazo muy fuerte y muchas gracias.

Anónimo dijo...

Oscar , pero que bien escribes, ademas imagino que ayuda muchos sentir admiracion e inspiracion por el destinatario de tus palabras. Jose Luis Sampedro era muy joven , sin concesiones a lo politicamente correcto, nos reafirmaba en la necesidad de acabar con un sistema colapsado y fracasado , que produce mucho sufrimientos a demasiada gente, abriendo siempre un horizonte de esperanza a la justicia y al amor. Gracias por todo Oscar, un fuerte abrazo.
Juan Soto Ramírez

Ricardo Campos dijo...

Enhorabuena, Óscar, por tu emotivo homenaje a Sampedro. Ricardo Campos