lunes, 19 de noviembre de 2012

SE ACEPTAN INMIGRANTES RICOS, LOS DEMÁS PUERTA... Fdo. Mariano Rajoy



 
Se dice que  España es la octava potencia económica mundial, y desde luego  estamos en lo que se considera el primer mundo; hasta ahí todo correcto.
Y si lo estamos no me cabe la menor duda que ha sido gracias al esfuerzo de los ciudadanos españoles, pero también de miles de inmigrantes, que por muy poco han trabajado de sol a sol, en amplios sectores que nosotros los españoles ya no queríamos trabajar.
La construcción, la agricultura y el cuidado a personas mayores han sido masivamente los parcelas ocupadas por manos inmigrantes, que en muchas ocasiones casi en regímenes de explotación han ido sacando productividad a su trabajo.

 
 
 
Han rejuvenecido a la población española, con su consumo han movido la economía y desde luego como os decía al principio han ayudado a que España haya sido un potencia económica de primer orden.
En los tiempos de José María Aznar, el Partido Popular se calificaba de partido de centro; pero con el desmoronamiento del PSOE, y la arribada del PP al gobierno de la mayoría de las  Administraciones Públicas de nuestro país, les ha salido la vena más derechona y conservadora; la cual bajo el pretexto de la crisis están aplicando para adelgazar el Estado del bienestar a la mínima expresión, y al grito de sálvese quien pueda, dejar vía libre a un  capitalismo desaforado y voraz que está complicando la vida muy mucho a miles de ciudadanos día tras día.
Los desahucios, la privatización de  la educación y la sanidad  para hacer negocio de ello son algunos ejemplos.
 
Pero en toda esta vorágine, además se están dando grandes inmoralidades como es el caso de los inmigrantes; a los cuales se les agradece los servicios prestados a nuestro país,  retirándoles los mínimos derechos que habían ido ganando.
Hace unos meses bajo la escusa de que gastaban mucho en sanidad, todos aquellos que  no tuviesen contrato de trabajo, se les retiraba la tarjeta sanitaria…, pudiendo ser atendidos solamente si pagaban, (otra vez capitalismo feroz).
Pero la noticia de hoy ya es la bomba… el Secretario de Estado de Comercio, anuncia que el Gobierno otorgará permisos de residencia a los inmigrantes que compren en nuestro país viviendas de más de 160.000 euros, es decir más  de veintiséis  millones de pesetas.
 
Y esta se supone que es la política en materia de Comercio del Gobierno Rajoy…
Siempre he entendido que el Partido Popular basa sus fundamentos ideológicos en el catolicismo; entonces ¿no somos todos hijos de Dios?
Para el Partido Popular y el Gobierno de Rajoy parece ser que no; de hecho sólo les gustan los inmigrantes ricos, ya que a éstos se les otorga tarjeta de residencia con todos los beneficios y derechos que eso conlleva, para los pobres la declaración de ilegal… que manda narices que a una persona se le considere ilegal.
Pero además dentro de los inmigrantes ricos, el propio Gobierno ha hablado de su preferencia hacia los rusos y chinos… así no son ni musulmanes ni tienen la piel oscura…
En fin que ante mi indignación sigue mi preocupación, al comprobar en manos de quien están los destinos de nuestro país. Personas que en un año de Gobierno han demostrado su incompetencia absoluta para salir de la crisis, y que cada acción que llevan a cabo es más injusta que la anterior.

 
Espero que haya alguien mínimamente cabal en el Gobierno y les haga ver que esto de justo, ético y moral tiene poco, por no hablar de la enorme problemática que se podría abrir con las mafias chinas y rusas tan asentadas en la Costa del Sol, y  que con medidas como éstas, tendrían el camino hecho para instalarse en nuestro país con toda clase de derechos y privilegios.
Acabo este post, ya que el Gobierno de mi país no lo hace, agradeciendo a esos miles de ciudadanos del mundo, que abandonaron sus lugares de nacimiento y a sus familias por hacer que España, sea la gran nación que hasta ahora ha sido.








1 comentario:

Eastriver dijo...

Lo que pasa, Óscar, es que no todo el mundo puede observarlo desde tu sensibilidad...

Hombre, yo no llego al extremo de tu gracias final, porque me parece que en la vida nos hacemos favores mutuos, y eso ha de ser de forma natural. Me parece natural que un inmigrante que viva aquí tenga exactamente los mismos derechos que tengo yo, exactamente los mismos (no más, que luego vienen los problemas), pero desde luego sí exactamente los mismos.

Lo que no me gusta es jugar con ellos, dejarlos en un limbo, aprovecharlos como mano de obra barata. Eso es asqueroso.

Y casi que lo que menos me gusta de este gobierno es lo de dar el permiso a quien pueda comprarse una casa de doscientos mil euros. La indecencia moral en este caso es tanta que se necesita ser mala persona para llegar a formular una cosa así.