martes, 5 de enero de 2010

LOS REYES TRAEN CARBÓN A RITA BARBERÁ




FACHADA MARÍTIMA DE VALENCIA
CALLE DEL CABAÑAL (dentro del plan de demolición)
Los Reyes Magos, este año han llegado antes a la ciudad de Valencia, trayendo un magnífico regalo a miles de valencianos, y dejando una enorme montaña de carbón a Rita Barberá y al PP Valenciano.
Este regalo vino la tarde del día 4 de enero, cuando desde el Ministerio de Cultura, se ordenó paralizar el Plan del Cabañal, impulsado por Rita Barberá, ya que entiende el Ministerio que se estaba produciendo un expolio del patrimonio histórico, al derribar todo un barrio, que ha supuesto y supone la fachada marítima de Valencia.
El Ministerio para dicha decisión se ha apoyado en informes de técnicos del Consejo Superior del Colegio de Arquitectos, de la Real Academia de Historia, y del Museo Nacional de Cerámica de Valencia; así mismo de otro informe emitido por la Dirección Territorial de Cultura de la Generalitat Valenciana, que digo yo, que todos estos organismo algo sabrán del tema.
Y es que pasear por el Cabañal, es trasladarse a la Valencia de Sorolla, con un ambiente familiar y de pueblo de pescadores, que es preciso y necesario dentro de la gran urbe.
Dicen que caminar por el Cabañal, es como hacerlo por un museo de cerámica, ya que cada casa es de una forma diferente, pero todas ellas tienen a este elemento como común denominador.
En mi opinión, lo que el Ayuntamiento debería hacer es permitir la rehabilitación del barrio, y sentirse orgulloso de tener un barrio esencialmente valenciano, con solera, antigüedad y señas de identidad de la Valencia pescadora…
Con respecto a las salidas del mar, ya existen además de la Avenida del Puerto, la Avenida de los Naranjos, la de Baleares, la de Francia y la de las Moreras, por lo tanto, no es justificación la necesidad de derribar un barrio para hacer otra avenida más.
Con este argumento pueden derribar la catedral, para hacer una avenida entre la Estación del Norte, y el Puente de la Trinidad… esto es un sinsentido.
Cuando en todos los sitios se preocupan por restaurar sus centros históricos, nuestra Alcaldesa, sólo está por derribar y construir y construir… Gracias al caso Gúrtel, hemos sabido por qué esta obsesión del PP valenciano, con la especulación…
La cuestión es que como Rita ha sido mala, los Reyes le han dejado un montón de carbón, que lo podrá repartir con sus concejales, por todo el malestar que sus acciona han producido a miles de vecinos del Cabañal, que llevan casi veinte años en lucha, por sus viviendas y por sus derechos.

RITA BARBERÁ

5 comentarios:

Markos dijo...

Todavía sigue habiendo una legión de tontos que intentan hacer las cuidades a la medida de sus intereses económicos, en lugar de esforzarse en hacerla a la medida de las personas que la habitan.
Salu2

MIGUEL ANGEL dijo...

Impresionante lo que puede hacer el poder sin tener en cuenta el valor histórico de la ciudad. Felices fiestas muhachote y un feliz año nuevo.

El Sapo dijo...

Me gusta el Cabanyal. No sólo porque mi abuelo era de cerca de allí, de Nazaret -no, no se llamaba Jesús sino Bautista, manda huevos!- sino porque me lo he recorrido mucho de más jovenzuelo. El Politécnico estaba al lado y por diversas razones pasabo yo mucho por allí.
Es precioso: es además la única trama urbana antigua de tamaño considerable que quda casi intacta en Valencia.
Estoy contento con que el fallo del Supremo haya conducido a esto. Sin embargo siento grima por lo que se avecina. Es sintomático. Todo el aparataje mediático de Canal 9 y Las Provincias lanzado a saco sobre el asunto -que personajes como Ramón Palomar aprovecehen la ocasión para escribir artículos sobre los solidarios de salón tiene muchíiiisimos bemoles- y la Generalitat corre rauda a cambiar la ley que define al CAbanyal como BIC de una forma tan burda quer parece obra de un humorista que los parodiase.
Mientras la prensa "progresista" -¿cuálo?- en la higuera.
Mientras, alguien puede explicarme o preguntarse en voz alta qué puñetas significa eso de "abrirse al mar" o dejar de "dar la espalda al mar?
Al fin y al cabo la Avenida del Puerto acaba en el mar de similar forma y a la que te alejas cien metros, no se pèrcibe nungún efecto particular. Es más, si me apuran, incluso plantándome en la propia confluencia -también planetaria supongo- de avenida y mar, tampoco se me ponen los antebrazos, ni nunguna otra parte del cuerpo, como los de Popeye. Lo cual no deja de ser un alivio.
Ah, sí: que el cabanyal apoya electoralmente el prolongacionismo con un 50%. ¿Y con cuanto lo rechaza? bueno... con el otro 50%.
Otro argumento por favor.
Saludos desde un charco de la calle Escalante.

Óscar Pardo de la Salud. dijo...

Estimados amigos, gracias por vuestros comentarios, amigo Sapo, tu comparto tu reflexión al cien por cien.
Un fuerte abrazo

severino el sordo dijo...

Joer,dara miedo pasearse por las cercanias del ayuntamiento,los alaridos an debido ser enormes,saludos y estupendo regalo de reyes el de algunos valencianos.