domingo, 30 de julio de 2017

De aquella Torre de Palo surgió Tordelpalo (Paseando por el Señorío de Molina.




TORDELPALO

Como molinés (gentilicio de los nacidos o residentes en Molina de Aragón), siempre me ha interesado muy mucho lo escrito por el Ilustre Sr. Don Claro Abánades López. (Nacido en Molina de Aragón en 1879, y fallecido en Madrid en 1974), Abogado y Cronista Oficial de Molina de Aragón, durante varios lustros; por esta dedicación de investigación y estudio sus libros y artículos de divulgación se cuentan por decenas; hace unos días repasaba un ejemplar de la antigua y a mi juicio fantástica revista denominada “Tierra Molinesa”, en este ejemplar que por casualidad llegó a mis manos, el Cronista Abánades dedicó unas letras a la aldea de Tordelpalo, en este artículo decía que se trataba de “un lugar en la carretera de Molina a Monreal, con producción de cereales y lana…”

 
Cuestión ésta que a día de hoy sirve de perfecta descripción introductoria, pues Tordelpalo, se encuentra situada junto a la Carretera Nacional 211, esa que une Alcolea del Pinar con Tarragona.

 
Y como indicaba el Maestro Abánades, a día de hoy sigue siendo un lugar donde la producción del cereal y de la lana son sus motores económicos, de hecho el trigo y el girasol pueblan hectáreas y hectáreas de tierras de labor, y las naves para guardar los modernos aperos de labranza como tractores y cosechadores, rodean el antiguo caserío.

 

Tampoco es raro ver el ganado deambular tranquilamente por el pequeño otero en el que se asienta la población, denominado Loma Majano.
El alto de este otero en vez de estar presidido por un castillo, lo está por un depósito de aguas de pequeñas dimensiones, siendo un lugar perfecto para ver toda la población.

 
Desde allí se avista con perfecta nitidez las torres del Alcázar de Molina, así como ese enigmático Castillo, que por aquí denominamos de Zafra, y que tan famoso se ha hecho ahora por la Serie Juego de Tronos.

 

 
A los pies del cerro o loma Majano, hay una casa fuerte, cuya fachada principal orienta hacia el norte, lugar perfecto para que las nieves y los hielos reposen en invierno  por días y días; a esta casona en cuyo frente destaca un gran arco, y dos escudos, se le conoce como la Casona de Cienfuegos.

 
 
 
Junto a la Casona de los Cienfuegos, aparece una senda, que no es otra sino el antiguo camino que conduce a Molina; justo antes de abandonar la Aldea rodeado de chopos, aparece un pequeño arroyo, que proveniente de la Sierra de Caldereros, aporta el líquido elemento al lavadero del pueblo.

 
 
 
 
 

Este arroyo en apenas unos kilómetros transforma las suaves parameras del pedregal, en un rocoso barranco, denominado de la Sereda, lugar ideal para la nidificación de rapaces como el búho real; finalmente este arroyo tras pasar por Aldehuela, pone fin a su periplo en el pueblo de Chera, aportando sus aguas al río Gallo. 


Desde la población surgen varios caminos, unos que van en dirección a sus vecinos Chera y Aldehuela, otro que va hacia Molina vía Castilnuevo o vía ermita de la Virgen del Gavilán, y otros que van hacia la Sierra de Caldereros donde los robledales son la tónica habitual; en esa zona, la vetas de piedra de rodeno abundan, de ahí que haya sido esta materia prima, la  más utilizada para la construcción de sus casas y pajares, dando a la población un tono rojizo de gran belleza.
 
 
 
 
 

Incluso el edificio más importante de la población que es la Iglesia está fabricada con dicho material. Ésta está abocada a la Virgen de la Asunción, y su construcción data del siglo XVIII, sus dimensiones son grandes en proporción con las de la población, construida en una sola nave, a los pies de la misma está la torre-espadaña, cuyas dos grandes campanas suenan los días de fiesta, sobre todo el 16 de agosto, mientras la imagen de San Roque es sacada a hombros por las calles de la población; y parece ser que debido a la orografía, y la ubicación del campanario, el tañer de sendas campanas se oye en el resto de poblaciones cercanas.

 
 
Y por cierto hablando de la Iglesia, según cuenta la tradición popular y así mismo explicaba Don Claro Abánades, el nombre del pueblo deriva del hecho de que cuando se construyeron las primeras casas, los habitantes del lugar decidieron erigir una pequeña capilla, a la cual le adhesionaron una torre fabricada de madera (Torre de palo, Tordelpalo).

 
Pasear por sus calles, lo es pasear por la tranquilidad, el sosiego, pero también por el realismo de ese problema que acecha a la España rural y que es la gran despoblación, de hecho el Ministerio del Interior arroja unos datos en los que indica que Tordelpalo en la actualidad ( 2017) cuenta con una población censada de quince habitantes…

 
 
 
 
 
En frente del caserío, como desafiando en altura al otero del Majano se encuentran las antiguas eras, es decir ese lugar donde a finales del estío, se arrojaba el trigo, y las gentes del lugar subidos en un trillo y con un mulo como motor, separaban la paja del grano; cual complicado sería contarles a todos estos laboriosos de la tierra, que a día de hoy los mulos están en peligro de extinción, y que los trillos son elemento de museo… 

 
 
 

http://tordelpalo.blogspot.com.es/p/fotos-antiguas.html


Tordelpalo en en el siglo XIX, se convirtió en pedanía de la vecina Anchuela del Pedregal; siendo adheridas ambas poblaciones a finales del siglo XX a Molina de Aragón, convirtiéndose desde entonces en barrios pedáneos de la misma.

 
 
Os decía antes que desde Tordelpalo surgen varios caminos, y que dos se dirigen a Molina, uno por Castilnuevo, y otro que pasa por la ermita de la Virgen del Gavilán.

 

Se trata de un pequeño ermitorio, de origen medieval, que se amplió en el siglo XVIII, el cual contaba con aposentos para que viviese el santero, e incluso cuenta con un  espacio para los peregrinos que a lo largo de los años acudían hasta el lugar provenientes de los pueblos de Novella, Anchuela del Pedregal, y Tordelpalo. Indicando que estos dos últimos siguen llevando a cabo su romería.
http://tordelpalo.blogspot.com.es/2013/08/

De la ermita destaca en su interior su techumbre  de madera con tracería mudéjar, y que parte de la misma se ha trasladado al coro de la ermita de la Virgen de la Hoz en Ventosa.

         

       La devoción hacia esta Virgen deriva de la historia que se cuenta en la zona, en la que se dicen que por aquella vaguada, montado a caballo, un jinete  de nombre Macandón y de religión judía, exclamaba improperios al cielo, por el hecho de que un gavilán, no dejaba de incordiar al equino; volando a su vera, asustándolo, zigceando en vuelos rasantes, etc… hasta el punto que derribó al hábil jinete en varias ocasiones. Éste desesperado invocó a la Virgen diciendo:  Virgen Santísima líbrame de este animal maligno…” y al momento el gavilán desapareció

 
La Virgen del Gavilán representada con María y  la rapaz en su mano derecha enseñándosela a Jesús, se venera en la Iglesia de Anchuela, siendo trasladada a Molina durante el invierno, para evitar robos, por lo solitario que queda el pueblo durante los meses de noviembre a mayo; pero la misma también es adorado por los vecinos de Tordelpalo, siendo la imagen trasladada hasta su ermita el día de la fiesta.
Virgen del Gavilán. Blog de Anchuela del Pedregal

Termino este post, con la recomendación de que respiréis pura vida sentados un rato en el otero del Majano, y que ojalá que esa lacra de la despoblación no termine siendo el punto final a cientos de años de historia. FINEM.

 


sábado, 31 de diciembre de 2016

NOCHEVIEJA y el puro estrés. ;)







Bueno pues el almanaque va quedándose sin hojas, y si, ya llegamos a diciembre, pasó la nochebuena, la navidad…; como soy el goloso de la casa, me comí todos los trozos de turrón que sobraron de ambos banquetes… y casi sin darnos cuenta, otro festín, llegó el 31 de diciembre.

Y como cada 31 de diciembre, día de San Silvestre, la tradición y la costumbre se vuelven a coger de la mano, para celebrar la Nochevieja.
Para mi este día siempre supone un puro estrés; de hecho como no hemos tenido tiempo… hoy hemos ido a comprar, y al principio al ver como estaba el supermercado, he pensado deben estar regalando los productos, pues estaban los pasillos como dirían en la cope en una manifestación de esas de la “familia tradicional”… con diez o quince personas por metro cuadrado…

 
Tras salir vivo del envite de comprar las uvas, y los últimos licores, a mí el estrés no se me pasa; y es que previo a la cena ya empiezas con las cuestiones varias…: debes llevar unos calzoncillos rojos, algo de oro, para meterlo en la copa donde brindarás, pero si yo soy medio hippy y no tengo nada de oro… pues chavalín, ya estará alguien dispuesto para decirte: “ah pues si no pones algo de oro en la copa… ya veremos cómo te va el nuevo año…”.
Luego el prepararte las doce uvas, que como todas son iguales, las cuentas tres veces y unas veces te salen once y otras trece. Mientras mi madre, diciendo va que se enfría la cena…, mi padre como está un poco sordo, con el especial de Noche Vieja a toda pastilla.
 
Y todos corriendo al soniquete de: “va que nos van a dar las uvas…”
De repente, te das cuenta que son las doce menos diez, y aún vas por el primer plato, pero observas en la tele que todos están igual de agobiados… Ana Obregón y Ramón García con su capa al aire, cual Jaime de Marichalar en la patineta o la Igartiburu, incluso la Esteban, o las Campos…; nos explican de todas las maneras posibles, que bajará una bola, y que sonarán los cuartos, etc… yo siempre me pregunto para qué leches sirve la bola y los cuartos, pero bueno… que nos expliquen que cuando las dos saetas marquen las doce, son las doce, dices, joer y el resto del año, la peña cuando ve esa hora, ¿no sabe qué hora es?
Con eso de los cuartos también pienso, que en cuento lo escuchan en Génova Trece correrán aprisa a la Puerta del Sol, por si cae algún sobre…
El viejo reloj de la Puerta del Sol de Madrid, volverá a marcar las 12 campanadas, y como dice la canción de Mecano, la mayoría de españoles haremos algo a la vez… comer doce uvas.
 
Cuando por fin llegan las doce, en toda España se oye lo mismo: Cla, cla, cla, cla... <> > es la bola > >: cla, cla, cla... Din-don... - ¡Ah no, que son los cuartos! Din-don... - ¡Escupid que son los cuartos! Din-don... - Pfbbbbbbbb... ¿qué son qué? Din-don... - Los cuartos... Ton... - ¡Ahora, ahora! Ton.. - ¡Una! - ¡Que no, que vamos por la segunda! Ton... - Pues me meto dos... Ton... - Seis... - ¿Cómo que seis? Ton... - A mí ya no me caben más, ¿eh? Ton..-¡Eh!, ¡deja mis uvas, cabrón! Ton... - ¡Es que se me ha caído una al suelo! Ton... - Bgrfds... Ton... - Bggggdffffff... Ton... - A mí ya no me quedan... Ton... - Bgggggdffffff.... - ¡Pues a mí me sobran cuatro! Ton... - Bfgggggggg, grounfffffff...
Y cuando acaban, toda la familia con la boca llena de babas, a darse besos: - Feliz año, eeeeeeeeeh, felicidades, grfdddfd... Y suena el teléfono: ¡riiiiiiiiiing! - ¡Pero coño! ¿Ya están llamando? ¿No se pueden esperar? - Pues a mí todavía me sobran dos...; es la tía Salustiana que llama desde Minglanilla, que te pongas papá…

 
A continuación, la primera discusión del año, ¿qué preferís champán o sidra? Yo champán, yo mejor sidra, que es más digestiva (siempre está el típico espectador de Saber vivir), así pues, acabas o por no abrir ninguna, o si eres prudente, pues beber lo que te pongan.
 
Ya ves que manera de comenzar el año.
Pero como es Noche vieja y hay que divertirse, pues nada, nos vamos a la plaza del Ayuntamiento, que ahora hace discomóvil.
Todo el mundo va con gorros rollo David el gnomo, colgantes raros, y unas narices postizas, que son parecidas a la mía real. 

Y ya besos y besos, y que a la gripe A, le den morcilla…
Después pues a algún garito, donde ocurre lo siguiente: si caben cien personas, el dueño lo ha habilitado para quinientas; te puedes quedar en la calle si quieres, pero con la rasca que está haciendo estas navidades cualquiera se queda aguantando el tipo, así que, no queda otra, que para dentro.
 Los que somos tan altos como yo, (170 cm.) y con eso de que las nuevas generaciones se tomaban los “petis suises” de dos en dos, pues parece que entramos en un desfiladero, y que para que te vean desde la barra, no queda otra sino la de dar saltitos, y mover los brazos cual azafato de vuelos.
Lo bueno que tiene ir a un sitio así es que te puede pasar cualquier cosa. A mí el año pasado me ocurrió de todo. Yo estaba tan tranquilo, tomándome mi cubatita de garrafón, cuando de repente un tío me cogió por detrás y me dijo: - ¡¡¡¡COOOOOOOOONGAAAAA!!!!! Y, claro, que vas a hacer, pues te pones a bailar... ¡Eso te lo hace un tío en el autobús y le partes la cara! ¡Pero como es Nochevieja y además lleva un gorro de gnomo... ! ¡Pues hala! Y de repente te das la vuelta y llevas cien personas enganchadas a tu culo. ¡A ver como escapas de ésta! Porque una conga es como una secta: entrar es muy fácil, pero salir es muy jodido. Porque  además, en el garito hay como doce congas girando a toda pastilla... 

 
Bueno, pues iba yo conduciendo mi conga... por mi derecha, cuando, de pronto, me veo venir en dirección contraria una conga suicida acojonante conducida por un gordo con gorro de Napoleón. Yo le iba a hacer ráfagas, pero como las congas no llevan ni luces ni nada... pues, para evitar la colisión, di un giro brusco a la derecha... ¡Y me tragué entera una columna de espejitos! ¡Siniestro total! Doce heridos leves y una columna de espejitos destrozada.
Yo me quedé con una ceja abierta tirado en el suelo y al ver la sangre que me caía me desmayé…; al despertar estaba en la sala de urgencias, rodeado por todos los de mi conga; porque eso si, en las congas hay mucho compañerismo; allí todos gritaban “sí se puede, sí se puede”; también es cierto que uno de ellos se llamaba Íñigo, y otro con coleta, le dijo, Íñigo así no…; estando en las urgencias algunos todavía no se habían desenganchado; y seguían dando vueltas al ritmo de “mama chicho me toca” por toda la sala de espera; dirigía la conga, un señor con taca taca. Oye y es muy de agradecer porque toda la conga, había venido corriendo detrás de la ambulancia. 

 

Bueno, las urgencias en Nochevieja, hay que vivirlas. Como allí también es Nochevieja, el camillero lleva un gorrito de moro, la enfermera un collar de hawaiana y el que te cose la ceja unos dientes de Drácula, ¡que te da una confianza... ! El tío te dice: - ¿Qué ha sido? ¿Con una moto? - No, con una conga. - ¡Ay!, si es que van como locos con las congas... 


Cuando salí de allí me quería ir a mi casa, pero como era Nochevieja, acabé a las ocho de la mañana con la ceja grapada en un bareto... - Oiga, póngame un chocolate con churros. - Pues sólo nos queda Nesquick y algunos donuts...
Es que los últimos churros se los han tomado los de una conga, ¡traían un cachondeo...! Había un gordo que llevaba un casco de Napoleón... ¡No le digo más! Y es lo que yo le digo a los clientes: si no disfrutas en Nochevieja, ¿Cuándo vas a disfrutar?


Así pues con este risueño y alegre post, os deseo a todos y todas, un muy FELIZ AÑO NUEVO, recordando esa máxima que lo de la felicidad depende en gran medida de nosotros mismos. FINEM.