miércoles, 22 de enero de 2014

Paseando bajo las almenas del "Castillo de la Mala Sombra" en Establés. Señorío de Molina







Durante las pasadas vacaciones de navidad, hice varias excursiones por parajes y pueblos del antiguo Señorío de Molina en la provincia de Guadalajara, y una de éstas fue la visita al pueblo de Establés, pues mucho había leído sobre su castillo, y el apodo que los lugareños le tienen al mismo, denominándolo de la mala sombra.

 

Establés, es un pequeño municipio de unos  treinta habitantes, situado en la margen derecha del río Mesa a 1235msnm; el cual hacía frontera entre las tierras del Señorío de Molina y el Ducado de Medinaceli; de igual manera a muy pocos kilómetros como ocurre a día de hoy se encontraba la frontera con Aragón, lo que conllevó desde los tiempos de la repoblación de estas tierras allá por el siglo XII y tras haber expulsado a los musulmanes, que se construyesen fortalezas para vigilar el camino que transcurría por su término para unir Castilla con la villa de Molina, y su camino Real hacia Aragón. Esta ruta venía ser lo que hoy es  la carretera nacional 211, al otro lado de la Sierra de Aragoncillo.

 
Todo el pueblo gira en torno a su vetusto castillo, que compite en altura con la impresionante espadaña de la Iglesia abocada  la Asunción de la Virgen. 

 


 
La espadaña impresiona por sus dimensiones, y por la angostura de las calles sobre la que recae; es de estilo manierista, ese estilo que supuso la transición del renacimiento al barroco, allá por finales del siglo XVI.

 
 
 
En la parte sur del pueblo se encuentra su plaza mayor; la cual es totalmente hetereogénea; en la misma además de observarse construcciones tradicionales de la zona, aparece un frontón de reciente obra, un asadero común, una fuente, el tocón de un viejo olmo afectado por la grafiosis, el ayuntamiento, una torre del reloj, incluso una placa homenaje al que ha sido su alcalde más longevo en el cargo.

 

  
 
En la época estival, es en torno a esta plaza donde gira toda la vida social, comercial, lúdica y festiva de la población.
 

Pues bien como os decía al principio por Establés pasaba una importante ruta de comunicación, lo que conllevó a que las autoridades del Señorío independiente de Molina construyan varias fortalezas, para asegurar la ruta, y para protegerse de posibles escaramuzas del vecino Ducado de Medinaceli y del Reino de Aragón; de esta manera se erigió un humilde castillo entorno a cual se fue conformando el pueblo, a pocos kilómetros se levantó otra pequeña fortaleza, que a día de hoy se le denomina la torrecilla, y así mismo se aprovechó la antigua atalaya árabe denominada de Chilluentes, que ya en la época musulmana tenía funciones de vigilancia y protección de esta ruta comercial y de comunicación.

 
 Chilluentes
Según varios historiadores y cronistas del Señorío de Molina, el torreón erigido en Establés, fue una de las primeras construcciones de vigilancia y defensa de aquel Señorío fundado en plena edad media, por la familia de los Lara.
Varios siglos después, en torno al año 1432, y cuando Molina y sus tierras ya estaban en manos de los monarcas castellanos, un delegado del rey Juan II, de nombre Álvaro de Luna, ordena que el Castillo de Establés sea ampliado y reparado; pero justo en ese momento se producen unos enfrentamientos entre el Gobierno del Señorío (el Común de Villa y Tierra de Molina) y el Ducado de Medinaceli, pasando Establés a manos de los de Medinaceli.
El castillo tal y como lo vemos hoy, proviene de esa época, ya que se encargan los de Medinaceli de ampliar la fortaleza, para defenderse del Señorío de Molina, y del enfado de los reyes castellanos.

 
 
 
Para la ampliación y mejora del castillo se encargan las obras, a un tal Gabriel de Ureña, que pronto fue conocido y temido a partes iguales por los moradores de Establés y pueblos cercanos.
De Ureña, para la reconstrucción del castillo, decidió utilizar las mejores piedras, vigas y materiales de las casas del pueblo de Establés, utilizando la violencia para el robo y expolio de las viviendas; de esta manera a muy bajo coste el castillo de Establés fue tomando dimensiones y fortaleza y quedando ya para siempre con el apodo de la mala sombra…
 
A los pocos años y ante las continuas quejas de la Común del Señorío molinés, los Reyes Católicos mandaron un grupo de soldados capitaneados por Don Luis Fernández de Alcocer, que retornaron el pueblo de Establés y su fortaleza a la Común de Villa y Tierra de Molina.

 

En definitiva pasear por Establés, es pasear con cierto romanticismo sobre todo por la lejanía en el tiempo,  por la historia de aquel Señorío de Molina, es pasear por los enfrentamientos y abrazos con los vecinos Medinaceli y Aragón, es pasear por un entorno natural de inefable belleza, contemplando los campos y montañas que tantos arrieros a lo largo de los siglos han contemplado...; y por desgracia también es pasear por la cada vez más preocupante situación de las zonas rurales, donde la despoblación es el gran drama de estos pequeños paraísos.

 
Acabo el post, mostrándoos un curioso dintel ubicado sobre una casa de humildes trazas, en la salida de Establés en dirección a la fortaleza de Chilluentes; la piedra que hace de dintel está labrada y en la misma se encuentran talladas las figuras de un reloj, una trucha, y lo que parece el puño y la rosa emblema del Partido Socialista.

En esta piedra Domingo Alonso dice que: “Esta casa ha sido reconstruida por Domingo Alonso 70 años. Por lo mucho vivido y por lo poco que me queda, pienso dejar bien marcado  mi recuerdo en esta piedra”.



Así pues en recuerdo de Domingo y de las buenas gentes de esta tierra, sólo me queda recomendarte estimado lector, que des un paseo a la “mala sombra” del Castillo de Establés y por los parajes que lo rodean.
FIN.