martes, 25 de septiembre de 2012

LOS RECORTES EN PREVENCIÓN..., CONLLEVAN GRANDES GASTOS EN EXTINCIÓN.



 
 Chulilla
Pasó el verano, uno de los más secos y calurosos de la historia desde que existen registros meteorológicos, llegó el otoño, que dicen será lluvioso y fresco, y zas, las tierras valencianas otra vez envueltas de un devastador incendio, que afecta a una zona justo en medio de las que se quemaron a finales del mes de junio, entre Andilla y Cortes de Pallás; ahora desde el cielo ya se podrá observar una gran mancha entre gris y negra que denotará lo destrozado por las llamas en este terrible año.
El pasado domingo a eso de las 16:30 comenzaba en la bella localidad de Chulilla.
Otro pavoroso incendio que por lo pronto lleva calcinadas más de 6000 hectáreas, y que supone el tercero sufrido en la comarca de los Serranos desde que comenzó el verano. El primero fue allá por el 2 de junio en Banagéber (670 hectáreas), luego vino el devastador y gigantesco incendio de Andilla (más de 20.000 hectáreas) y ahora este que todavía no está controlado y que afecta a varios términos municipales, habiendo estado en peligro los propios cascos urbanos de  Chulilla, Bugarra y Gestalgar; así como chalets y casas de campo de Sot de Chera y Pedralba.
 
Todos estos acontecimientos, han llevado a la palestra mediática los recortes silenciosos que se han ido haciendo a lo largo de estos años, dejando muy diezmados los dineros destinados a labores de limpieza y cuidado de nuestros bosques y por ende a los trabajos de prevención de incendios forestales;  ya os contaba hace unos meses mi pensamiento en relación a que los incendios forestales se apagan en invierno:
Antiguamente en todos los pueblos había ganado extensivo (caprino, bovino y vacuno) que limpiaban de hierba y maleza los bosques con su continuo pastar. De igual manera, se extraían las resinas de los pinos, se cortaba hierba para los animales domésticos dígase gallinas, conejos…; se hacían talas controladas para utilizar las maderas como vigas y por supuesto cada poco tiempo había que recoger haces de leña para encender las chimeneas o estufas que calentaban los hogares; ahora todas estas prácticas se han reducido prácticamente a la nada.
 
 
 Amanece en Valencia con el sol tapado por el humo
La población en la zona rural ha disminuido de forma importante, y con ello la agricultura y el ganado extensivo, que prácticamente ha desaparecido; las calefacciones de las casas en su generalidad ya no son de leña sino de combustibles derivados del petróleo, ya no extrae la resina de los pinares, y los tejados se sujetan con vigas de hierro y hormigón.
Todos estos factores  conllevan a la importancia de inversión en políticas de prevención y limpieza de los bosques, creando además puestos de trabajo  en las zonas rurales que a su vez ayudará a paliar los efectos de la despoblación.
Es fundamental que las Administraciones Públicas sean conscientes de la importancia de cuidar y mantener un patrimonio natural que a todas luces nos está pidiendo ayuda.
En la Comunidad Valenciana,  la Administración Autonómica ha dado prioridad a lo que le ha dado, mientras gastaba 70 millones de euros al año para que una mañana dominguera, unos coches de alta cilindrada corriesen por el puerto de Valencia, a los trabajos de prevención y limpieza de todos los bosques ha destinado 20 millones de euros… creo que este dato es muy esclarecedor de lo que está sucediendo por estos lares, y por qué nos pasa lo que nos pasa.
Dicen que en España se piensa bien pero tarde, y que siempre ponemos el semáforo después de haberse producido el atropello… ¿qué más señales necesita nuestra administración?
Espero que todos estos nefastos acontecimientos quiten la idea a la Generalitat Valenciana de seguir despidiendo a las personas que integran los retenes, que se le quite la idea de privatizar los trabajos encaminados a la limpieza y mantenimiento de los bosques, y que de una vez por todas, se deja de fiestas, fastos y despilfarros e invierta en medio ambiente.
 
 Alberto Fabra (Presidente Generalitat Valenciana)
Las inversiones en educación y en la protección del medio ambiente, no producen frutos al instante, pero si que son decisivas para lo que queremos que sea el día de mañana nuestra  tierra; dependiendo de esas inversiones y dotaciones, en el futuro tendremos una u otra  Comunidad Valenciana.








4 comentarios:

Wolfy dijo...

Qué lástima da todo. ¿Alguién se ha preguntado cuál va a ser el futuro de todos estos pueblos? Su vida era su entorno. El turismo que les visitábamos era precisamente por su entorno. Y ahora, ¿qué? Ni nosotros tenemos ya dónde ir a disfrutar de la naturaleza a menos de 100 ó 150 kms., ni todos estos pueblos pueden seguir viviendo del turismo de interior. Y los que pueden, siguen sin ponerle remedio.

Christian Gilaberte Sánchez dijo...

Una genial entrada Óscar, es una auténtica lástima que los gobiernos tengan las prioridades que tienen y más todavía que los ciudadanos permitamos tales desfachateces contra lo que es nuestro hogar. Los bosques purifican el entorno, nos dan medicinas, recursos naturales, espacios de recreo, nos protegen de las riadas e inundaciones (y más en levante), etc, etc, servicios y bienes de valor incalculable y sin pedir nada a cambio, solo con respetarlos.

Debemos valorar los espacios naturales como auténticas joyas, que es lo que son.

Un placer pasear por tu blog. Un abrazo!

GC dijo...

Si es que los recortes no tienen como fin el ahorro, es falso. La excusa es esa, pero el fin último realmente es desmontar el estado de bienestar tal y como lo concebimos hoy en día y que los servicios fundamentales del Estado pasen a manos privadas. Hay negocio.
Saludos.

José Vte. dijo...

Hay recorts que como se ha podido observar salen muy caros. Estos en mantenimiento de bosques y en cuadrillas de forestales van a salir enormemente caros.
Algún día la gente despertará y se dará cuenta del daño que han hecho las políticas del PP en las últimas décadas, bueno en realidad creo que ya se han dado cuenta, lo importantes es que empiecen a tomar medidas.

Lamentablemente este año no podré ir a las fiestas de Patraix. En otra ocasión.

Un abrazo