martes, 17 de julio de 2012

UN PASEO POR EL PEDREGAL EN EL SEÑORÍO DE MOLINA


 El Pedregal
A escasos 28 kilómetros de Molina de Aragón (Guadalajara), y junto a la carretera Nacional 211 (la que une Alcolea del Pinar con Tarragona), se encuentra el pueblo de El Pedregal.
Éste es el primero de Castilla la Mancha o el último según en la dirección que se vaya, distando a penas 5 kilómetros del cambio de provincia con Teruel y por ende con la Autonomía de Aragón.
 
En tiempos fue una de las cuatro cabeceras en las que se dividía el Señorío de Molina, dando nombre a la Sexma en la que se encontraba, en este caso la Sexma del Pedregal.
Es una población no muy antigua, puesto que por su situación geográfica fue devastada en varias ocasiones por los continuos enfrentamientos entre las Coronas de Aragón y de Castilla.
Alcanzó uno de sus mayores esplendores durante los años que perduró el Señorío de Molina. Un Señorío independiente, que con fuero propio concedió mucha libertad y grandes privilegios a los pobladores de la zona; hablando dentro del contexto de la Edad Media.

Lavadero público
 
El Pedregal está rodeado de sistemas montañosos, confluyendo en su término de forma perpendicular las Sierras de Caldereros y Menera.
Es famoso por sus excelentes aguas que brotan en sus numerosas fuentes, así como borbollones y manantiales como los que hay en dirección al monte de San Ginés.
Por todos los avatares bélicos que ya os he comentado, el caserío de la población es más bien de construcción moderna sin interés arquitectónico.
 
 
 
La iglesia que preside el municipio cuya torre marca la línea de cielo del caserío, está abocada a San Pedro, y está datada en 1897; construida sobre otra muy deteriorada, cuyo estado amenazaba ruina. Es de un estilo ecléctico gótico, muy típico en las grandes construcciones de esta época, donde la torre destaca por esbelta, finalizando en forma de pirámide de piedra y coronada por una bella veleta, que me cuentan realizó un herrero de la villa.
 
Pese a la lacra de la despoblación que tanto afecta a esta comarca, siendo la  de menor densidad  de población de toda Europa, El Pedregal tiene mucha vida, al menos cultural y ociosa gracias a la Asociación de Amigos del Pedregal que llevan  a cabo gran actividad en este sentido a lo largo del año.
 
 Antiguas escuelas
No quería acabar este post, sin mencionar y de cierta manera hacer homenaje a dos ilustres hijos del pueblo:
·       Uno de ellos es don Juan José López Beltrán, el cual allá por 1980 publicó un libro titulado: “Síntesis histórica de mi tierra. Señorío de Molina sus sexmas y pueblo de El Pedregal”.  Libro que regalo de mi hermano Javier, fue el primero que leí sobre la historia y la idiosincrasia de estas bellas tierras del Señorío.
·       Y la otra persona a la que quería mencionar en este post, es a don Ramiro, sacerdote titular  de la Iglesia románica de Santa Clara en Molina de Aragón, natural de El Pedregal, y que fue mi profesor de religión en mis años de estudio en el Instituto de Molina de Aragón. Don Ramiro es una de las personas más buenas que he conocido, el cual vive y actúa como dice y piensa.
 
 Encinas junto a la población
Desde luego vale la pena dar un paseo por este bello pueblo de la comarca de Molina de Aragón – Alto Tajo, siendo observador del gran patrimonio natural que lo envuelve. Ya me contaréis.

 
 La mies apunto de ser cosechada

1 comentario:

Eastriver dijo...

Se respira la tranquilidad... y en cierta medida se parece un poco a mi pueblo, quizá porque también es de secano...

La despoblación es una lacra, porque si convertimos todos estos pueblecitos en pueblos abandonados, lo que vamos a perder será inmenso. Para empezar el deterioro del entorno, pero también una pérdida cultural enorme. De verdad, esperemos que eso no ocurra nunca.