lunes, 16 de junio de 2008

ESPAÑA UN PAÍS DE EMIGRANTES


Nuestro país España, hasta bien entrados los años 70 fue un país de emigrantes; eran miles los ciudadanos españoles, los que emigraron a otros países para poder sobrevivir y sacar adelante a sus familias. El dinero entraba en España desde el extranjero cuando los trabajadores emigrantes mandaban a sus familias los ahorros y rentas que podían; eso hacía que donde realmente existiese el problema de falta económica se paliase la situación, y sin lugar a duda fue uno de los factores primordiales para que España abandonase su estatus de subdesarrollado, para pasar a ser hoy la octava potencia mundial.
Por esta razón, hoy día ocurre al revés; somos un país de inmigrantes; los cuales llevan a cabo los trabajos que ya nos permitimos el lujo de rechazar los españoles; mandando el dinero a sus núcleos familiares en sus países de procedencia, lo que conlleva que por tanto esos recursos lleguen donde precisamente hacen falta.
En muchas ocasiones te llegan comentarios sobre las personas inmigrantes; en relación que nos quitan los empleos, que si reciben más ayudas que los demás, etc… o la famosa leyenda urbana de que los chinos no pagan impuestos.
Las ayudas públicas en nuestro país las reciben las personas que más dificultades tienen y que en un alto porcentaje en estos momentos son personas inmigrantes, porque a efectos legales, tan ciudadano es un señor que nació en Teruel como un venezolano, legalizado en España.
El tema de que los chinos no pagan impuestos, se cae por si mismo, todos somos iguales ante la ley, y los inmigrantes por muy chinos que sean también pagan impuestos.
Y por último no creo que nos quiten los empleos; es más, está corroborado con datos de que si los inmigrantes se fueran, el país se quedaría paralizado en todos sus sectores económicos, desde los servicios, la industria y por supuesto la agricultura.
Hace poco oía a una persona muy crítica con los inmigrantes, haciendo mención a que eran poco higiénicos etc… pero cual fue mi sorpresa cuando me enteré que a su madre la cuida las 24 horas del día toda la semana una boliviana. (Eso es coherencia y lo demás son tonterías…).
Pero por otro lado, yo os propongo que conozcáis la situación de alguno de ellos, hay cientos de jóvenes que llevan años sin ver a sus familias, padres, hermanos, etc… y que pasan la vida solos; rodeados de mucha gente pero solos. Me comentaba un venezolano de 24 años que llevaba sin ver a sus padres 6 años y que la noche buena la pasaba con compatriotas…) esto es un ejemplo de lo difícil de su situación, lejos de los suyos, en un país diferente, en muchas ocasiones con idioma distinto, y con culturas y costumbres totalmente desconocidas para ellos.
Otra mala costumbre es culpar a la inmigración de la delincuencia; por supuesto que puede haber algún inmigrante sinvergüenza, pero igual que los hay españoles, recordemos que le ETA, no ha venido de ningún país africano, latino americano o asiático.
Pero aparte de todo lo anterior, yo creo que el mayor valor que tiene el fenómeno de la inmigración es el enriquecimiento cultural, social y hasta personal que tiene la mezcla de personas, etnias, etc…
Y pienso que además es una verdadera oportunidad para las zonas rurales tan despobladas, aprovechar el fenómeno de la inmigración como una verdadera oportunidad para la subsistencia y desarrollo de las zonas rurales.
Por todas estas razones y por como he comentado al principio del artículo por nuestra condición de país emigrante, creo que debemos ser tolerantes con este fenómenos, porque estoy seguro que será muy fructífero para todos.

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