miércoles, 16 de enero de 2008

Ruiz Gallardón; ¿Un extraño en su propio partido?


Cuando se acerca una cita electoral, parece que los tiempos corren más aprisa, sucediéndose además cantidad de cosas; es normal en parte por el nerviosismo que se desencadena en los distintos partidos, pues lo que se juegan es muy importante.
El momento de elaborar las listas siempre se presenta complicado, pero lo que está sucediendo en la candidatura del PP por Madrid, roza en mi opinión lo esperpéntico.
Observamos como el PP en este momento ha involucionado, dejando lo que ellos consideraban centro y escorándose cada día más hacia el sector más reaccionario, conservador y de derechas.
No se entiende que el político del PP mejor valorado Ruiz Gallardón, quede fuera de las listas por las amenazas de dimisión de la Sra. Aguirre. Eso da imagen de que si no saben organizarse ellos como van a organizar y gobernar el país, y por otro lado da la sensación que juegan al día después del 9 de marzo; es decir que si pierden a ver quién sucede a Rajoy, tanto Ruiz Gallardón como Aguirre aspiran a ese puesto, o al menos eso parece.
Creo que en estos momentos, donde en el PP todo lo que huele a modernidad o moderación es denostado, tenemos ejemplos como Piqué, Rato, Matas… es hora de que esos políticos rompan con esa alianza popular y creen el partido de centro derecha que España necesita, al estilo europeo y dejen al atajo de melancólicos del franquismo que en estos momentos capitanean el PP, y que están dispuestos a hacer política de todo, como tristemente hemos comprobado esta legislatura. Aún resuena en mi memoria cuando dirigentes del PP culpaban a Zapatero de la muerte de los Guardias Civiles asesinados por ETA.
Por ello y por la estabilidad de nuestro país, creo que es necesario el resurgir de un partido de centro derecha moderado y responsable; que aunque no gobierne contribuya a la paz social, a que se aborden y resuelvan los asuntos de Estado y a dar más fuerza, seguridad y garantía a la Democracia.

6 comentarios:

Marisa Sanmartín dijo...

Además de verdad que hace falta un partido de derechas responsable y no lo que hay. Dan miedo, con su afán reaccionario y retrógrado.

el duende dijo...

No hace falta ser licenciado en Ciencias Políticas para saber que si un partito quiere ganar las elecciones, su mensaje debe abarcar el mayor espectro político posible. Los votos más ideológicos, los de los votantes fieles, ya los tienes ganados de antemano. Los que deciden quién será el vencedor, són aquellos votantes que de unas elecciones a otras desplazan su voto, bien a la derecha o bien a la izquierda. Lo que podríamos llamar votantes de centro. Por eso el prescindir de los candidatos de tú partido que tienen una imagen más moderada, Piqué, Matas, Rato y ahora Gallardón, parece la decisión del que se sabe perdedor de antemano y está más preocupado en acotar las posibilidades de quién será su sucesor dentro del partido, que de ganar las elecciones.
Esta insólita decisión confirma lo que muchos ya sospechábamos. Que Mariano Rajoy es un lider débil, sin poder, preso por el que lo designó a dedo (Aznar) y el aparato ultramontano que actualmente dirige al P.P. (Acebes-Aguirre-Zaplana).
¿Cómo va a dirigir el país alguien que ni siquiera manda en su casa?
Buen escenario para el estreno de UDyP. ¿Estaremos ante el nacimiento de un nuevo Partido Político de centro?
Si es así, gracias Mariano.

Pablo dijo...

Lo más bonito de todo esto es que Ana Botella va a ser la próxima alcaldesa de Madrid cuando Gallardón se vaya. Que se vayan preparando los madrileños. Quien asesorará a la Botella? Quizas su marido?

Anónimo dijo...

Bueno, a los de izquierdas teoricamente nos lo debería de poner más fácil, ya que lo común de los partidos de izquierdas que es no ir unidos, excepto en casos muy puntuales cuando el de derechas se ha pasao, resulta que ahora vemos que tambien es común a los de derecha (o ultraderechas). Pero...¿será capaz el psoe de aprovechar ese empujón que supone la ruptura y crisis interna del pp? Yo sinceramente creo que NO, ya que primero, el psoe debe poner fin a sus rupturas internas para luego aprovechas de las (rupturas) externas. Mala suerte que la crisis interna de los ppros haya coincidido con la debacle de los socialistas, Marin, Bono,...y no hablemos del pspv que es pa echarse a llorar. En fin, quizá se cumpla lo del efecto mariposa, el pspv colea pero el PPnacional desaparece...ilusiones! qué sueño más bonito!!

petra dijo...

El dato no deja de ser llamativo a raíz del debate abierto en las últimas semanas acerca de si los Estatutos del PP permiten ser alcalde y diputado al mismo tiempo. En concreto, el artículo 7 de los Estatutos establece que la condición de diputado "es incompatible con el desempeño de cargos de presidente o secretario general insular, provincial o regional del partido y con los de alcalde, presidente de Diputación Provincial, consells o cabildo insular".

El vicepresidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González, apeló a este artículo para frenar las aspiraciones del alcalde, Alberto Ruiz Gallardón, para formar parte de la candidatura de Madrid. También salió en defensa de ese artículo el ex ministro y ex secretario general del PP, Francisco Alvarez Cascos, ''padre'' de las normas internas del partido.

Sin embargo, no es la primera vez que figuran alcaldes en las candidaturas del PP. Así, en esta pasada legislatura la alcaldesa de Marbella, Angeles Muñoz, compatibilizó ambos cargos y lo mismo hizo en su momento Alfonso Alonso, cuando estaba al frente del Ayuntamiento de Vitoria.

En esta ocasión, además de Aparicio, Martínez y Lorenzo, también es cabeza de lista la alcaldesa de Cartagena, Pilar Barreiro, el primer edil de Tomelloso, Carlos Cotillas, o el del municipio pacense de Don Benito, Mariano Gallego.

Salva dijo...

Gallardon es de lo poco salvable de este PP. Es lo mas parecido que tenemos a Sarkozy o Merkel. Al menos, con todos sus defectos, es un tipo razonable y dialogante, que podría ser un poco de aire fresco dentro del partido. El podría significar el cambio de valores de esta derecha cada vez mas anclada en el pasado. Por eso le dan puerta, porque estos, al progreso, ni olerlo.